Dra. Mercedes Martínez-Pardo

 

La Doctora Mercedes Martínez-Pardo Casanova falleció el pasado 23 de abril de 2024.

Para todos los que nos dedicamos a la atención de pacientes con enfermedades metabólicas en España y Latinoamérica es un nombre con significado propio. Pionera en este campo, fue clave en el éxito del incipiente programa de cribado neonatal en España junto con Federico Mayor Zaragoza y Magdalena Ugarte, al ser la profesional encargada del diagnóstico definitivo y seguimiento de los pacientes con fenilcetonuria de Madrid y las provincias colindantes. Fue además quien consiguió que las fórmulas especiales utilizadas en el tratamiento nutricional de los errores innatos del metabolismo fueran financiadas por la sanidad pública, al encadenarse a las puertas del Ministerio de Sanidad “por los derechos de sus pacientes”.

Nació en Madrid el 24 de abril de 1945. Tras licenciarse en Medicina por la Universidad de Navarra (1969) realizó su formación como médico residente en Pediatría en el Hospital Universitario de la Fe de Valencia (1974). Trabajó como becaria de investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), realizando su tesis doctoral en Bioquímica (1979). Fueron estos conocimientos combinados en Medicina y Bioquímica lo que la convirtieron en la candidata ideal para atender a los pacientes con errores innatos del metabolismo.

Responsable de la Unidad de Enfermedades Metabólicas del Hospital Ramón y Cajal desde sus inicios en 1979, actividad que compatibilizó con la dirección de la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos entre 1986 y 1996. Su labor permitió que su centro esté reconocido como de referencia nacional y europeo en la atención de pacientes con enfermedades metabólicas en edad pediátrica y de adultos.

Fue miembro fundador tanto de la Asociación Española de Errores Innatos del Metabolismo como de la Sociedad Española de Gastroenterología y Hepatología Pediátrica y colaboró con centros a uno y otro lado del Atlántico. Fue asimismo asesora del Ministerio de Sanidad sobre dietoterápicos complejos y de la Comunidad de Madrid sobre cribado neonatal y la atención a personas con enfermedades poco frecuentes hasta su jubilación en 2015.

Investigadora incuestionable, fue la responsable principal en múltiples proyectos (FIS, Fundación Ramón Areces, ensayos clínicos), con más de 100 publicaciones en libros y manuscritos de primer nivel y más de 150 comunicaciones a congresos científicos. Como Médico Emérito continuó haciendo colaboraciones hasta pocos días antes de su fallecimiento, siendo co-autora de uno de los trabajos admitido para el congreso de la Sociedad Internacional para el Estudio de Errores Innatos del Metabolismo (SSIEM) que tendrá lugar a finales de este mismo año.

Mujer inteligente, trabajadora, estudiosa y desde luego con una personalidad arrolladora. Podía ser intimidante, pero rápidamente se ganaba el aprecio de todos por su entusiasmo, dedicación y generosidad. Si alguien necesitaba ayuda, ya fuese un paciente o un compañero, sabía que podía contar con ella. Destacó por su humildad, no quiso nunca honores ni buscó más reconocimiento que el de sus enfermos. Tenía título de duquesa, alta nobleza española, dignidad que sólo la oí utilizar una vez para defender a unas pacientes. Sin embargo, para los que la conocimos ella era grande, y su labor fue reconocida con diversos premios, como la Medalla de Plata al Mérito Profesional de la Comunidad de Madrid o el Premio de la Real Academia de Farmacia.

Como todos los pioneros, trabajó en solitario durante muchos años en este campo tan desconocido y por lo tanto tan incomprendido. Por suerte, fue una excelente comunicadora y docente. Somos muchos los que hemos aprendido de ella y ahora enseñamos a las generaciones futuras, y por lo tanto su legado se mantendrá vivo aunque ella ya no pueda seguir animándonos en persona”.


Dra. Amaya Bélanger Quintana

Coordinadora de la Unidad de Enfermedades Metabólicas.  Hospital Ramón y Cajal.